El presidente asume el mayor ajuste de la historia y reconoce que lo impone la Unión Europea
«Soy el primero en tomar medidas que no me gustan. Dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo. No he cambiado de criterio, ni renuncio a bajarlos en cuanto sea posible, pero han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas«.
Quien ha dicho esto fue Mariano Rajoy ya que ha entrado finalmente en vereda y ha asumido la responsabilidad de llevar a cabo el mayor ajuste de la historia, eso sí, reconociendo por primer vez que no tiene alternativa al imperativo europeo y lo piensa aplicar a rajatabla: subirá impuestos, bajará sueldos e impondrá nuevos recortes para ahorrar 65.000 millones de euros en dos años.
Mas allá de la crisis que España esta atravesando, las personas no pagan impuestos? La respuesta es Si, entonces si hay baja de sueldos y suba de impuestos. ¿Como se soluciona esto?
Europa resucita la Doctrina de la Soberanía Limitada que teorizó Leonid Brézhnev pero utilizando los bancos en lugar de los tanques: «Los españoles hemos llegado a un punto en que no podemos elegir entre quedarnos como estamos o hacer sacrificios. No tenemos esa libertad. Las circunstancias no son tan generosas», eso fue lo que Rajoy agregó.
En contraste con el ambiente de protesta, la Comisión Europea «saludó» las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno español y las valoró como «un paso importante para garantizar el cumplimiento del objetivo de déficit», constatando que las medidas se han adoptado «un día después de que el Ecofin adoptara por unanimidad una recomendación revisada con respecto a España para la corrección de su déficit excesivo». Los mercados reaccionaron positivamente pero sin grandes euforias. El Ibex 35 subió el 1,17% y la prima de riesgo cayó veinte puntos.
¿Que tenemos como positivo? Un mensaje que fue el que elaboró el presidente del Gobierno lo pronunció después de formularse a sí mismo la pregunta del millón de dólares: «¿Servirán de algo tanta estrechez y tantas apreturas?» Qué iba a decir: «La respuesta es un sí con toda rotundidad. Yo no tengo ninguna duda, No ocuparía este puesto si la tuviera. Estoy convencido de que al final del sacrificio nos espera la recompensa». Es lo mismo que dijo Artur Mas cuando anunció los recortes en Catalunya y ambos lo han copiado de cuando Churchill pidió «sangre, sudor y lágrimas«, por la victoria.
El drástico ajuste, que tiene como objetivo cumplir con los compromisos de reducción del elevado déficit público del país, afecta a prácticamente todas las partidas presupuestarias y sectores, a excepción de las rentas más altas. Se confirman así buena parte de las medidas que ya se venían anunciando, como la supresión de una paga –la de Navidad- para los empleados públicos, la suba en tres puntos del IVA y el endurecimiento de las condiciones de acceso al subsidio de desempleo.
Según explicó Rajoy, los desempleados con seguro seguirán cobrando durante dos años, pero que “a partir de los seis meses la verán reducida del 60% al 50% de la base reguladora para animarlos a buscar empleo”. Rajoy avanzó un nuevo `tijeretazo´ en las partidas ministeriales de 600 millones de euros para 2013, y una reducción del número de concejales de los municipios en un 30% y un recorte del 20% en las subvenciones para partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales.